"Fotomatón o el asesino de almas" por Lola Huete Machado comentario de la obra por Felix Merino
"fotomatón, una mirada a dos décadas" por Felix Merino comentary (ing)

 

"FOTOMATÓN, una mirada a dos décadas " Felix Merino: Agencia de reportajes Zoom.
Enero 2000

 

Imaginemos por un instante que mañana nos levantamos y al salir a la calle nos damos cuenta que la palabra "cara" ha desaparecido del diccionario. En primer momento, seguro que no le daríamos mucha importancia ya que podríamos sustituir el vocablo por un sinónimo como jeta, rostro, faz, fisonomía, anverso, máscara o fachada. Pero pronto advertiríamos que, por muchos sinónimos que encontrásemos por el camino, nos resultaría imposible construir una vida sin rostros. ¿cómo reinventar uno a uno el aspecto de todos nuestros conocidos? A partir de entonces, nuestra historia se convertiría en imposible por impersonal. Menos mal que tengo un amigo que esto no lo sabía, a pesar de haberlo combatido de manera espontánea, que es así como mejor salen las cosas. Durante 14 años se dedicó a montar diferentes instalaciones por varios lugares públicos de Barcelona para que la gente que quisiera se autorretratara y, de esta manera, fotografiara una década jalonada de tantos cambios que ni nos dimos cuenta. Posta la cámara en zonas de marcha nocturna, en Les Rambles o locales de la ciudad. De esta mamera, retrató la eclosión del movimiento Acid House; las fiestas de Drag Queens que Susanne Bartsch celebraba en la ciudad; la diversidad de la calle en 1992 y hasta consiguió mostrar la germinación del movimiento gay de la Ciudad Condal. En fin, todo un acontecimiento de por sí que merecería formar parte de la historia de Barcelona por el mero hecho de inmortalizar, libremente, a tantos voluntarios.

En total disparó más de 3.500 veces su cámara con el único objetivo de que cada una de las personas que se sentaban delante adquiriera la categoría de muestra del devenir barcelonés. A partir de aquel instante, los fotografiados se convertían en lo que mi amigo bautizo como FOTODONANTES. Después de contemplar este trabajo muy probablemente nosotros nos convirtamos en fotodonantes.

-Que he ido retratando, más de 3.000 en total, realicé una selección de 320 retratos basándome en la actitud que mantenían cada uno de ellos. Podríamos decir que lo que más me interesaba de ellos era su convencimiento de que estaban dejando una huella en un instante y en un lugar, como una inscripción anónima que otros, en el tiempo, podrán leer. Otras veces lo que mas me ha atraído de la fotografía, es la sensación que algunas fotografías te dan, de haber un instante anterior y otro posterior al instante fotografiado". Así de fácil y sencillo. Como un día versó el poeta Jaime Gil de Biedma, "creía que quería ser poeta, pero en el fondo quería ser poema". En su significado, la obra de FOTOMATÓN viene a ser lo mismo, ya que gracias a la sensibilidad perseverancia y visión de Onofre Bachiller de lo anecdótico e individual obtenemos una obra para el disfrute colectivo y eterno. A través de su mirada, popular y social, todos nos damos cuenta que "que la vida va en serio uno lo empieza a comprender más tarde", como también apuntó
Gil de Biedma.